Si una tarde hace mucho calor, está bien ir a dar un paseo por "La Yecla", por lo bonito, lo pintoresco, lo fresco y lo misterioso. Se trata de un desfiladero a medio camino entre Caleruega y Santo Domingo de Silos. Desde las tierras de campos de esta parte de Burgos, de repente, veréis cómo las montañas se levantan de golpe.
Los automóviles sólo pueden atravesarlas por un túnel, pero vosotros podéis bajar por unas escaleras hacia una plataforma de cemento que os llevará a uno de los lugares más curiosos que hayáis visto nunca.

Apenas comenzáis a caminar podéis oír el agua, que suena alegre, fresca, limpia... Os acompañará durante todo el camino. Y es que el río, aquí, ha dibujado mil y un formas en estas paredes, poco a poco... a lo largo de muchos, muchos siglos.
Escuchad... el río casi suena a lluvia... Aquí nos podemos olvidar un poco del terrible calor de los veranos de Castilla.

El camino sigue estrecho, serpenteando... ahora por este lado del desfiladero... ahora por aquél... hasta varios centenares de metros más allá, cuando el paisaje se abre.
¡Claro, hay que volver al coche! Podemos ir con cuidado por el túnel, que a su medio recorrido se abre y nos deja ver un tramo del camino por la garganta.

Ya que estamos aquí... ¿Queréis que nos acerquemos a Santo Domingo de Silos?