El Cañón comienza en la Sierra de Hontoria, aunque la excursión que vamos a hacer parte desde la carretera que une San Leonardo de Yagüe con Santa María de las Hoyas, en el paraje conocido como el Puente de los Siete Ojos.
Aquí el río no se ve. Bueno, sí que se ve, pero pocas veces: en invierno o cuando llueve mucho. Ahora es más bien un lecho seco y árido. ¿Queréis verlo con agua? ¡Sólo tenéis que acercaros más!
Las paredes del cañón van ganando altura poco a poco, a medida que vamos bajando. El paisaje cambia... unas veces es un pinar... otras es una llanura. Allá arriba es donde los buitres acechan.
Más abajo el río asoma. Río Lobos no es tímido: cuando se deja ver lo hace con todo su esplendor.
No es un riachuelo que serpentea y susurra a escondidas, no... De golpe asombra con lagunas y pozas frías y llenas de vida.
Y de repente, la sorpresa... ¿Qué hace esta ermita aquí en medio de nada? Está lejos de cualquier población de la zona... Ucero está aún a varios kilómetros.
Se trata de la ermita de San Bartolomé, llena de misterio y encanto. A la izquierda, al otro lado del río hay una gruta grande que de nuevo nos lleva a...
... imaginar fantásticas expediciones en busca de los secretos de los Guerreros Templarios de otra época. ¡Entrad, entrad y veréis!
El cañón sigue hacia abajo, con el río acompañándonos ya cada vez más impetuoso, alegre, como la gente que viene camino arriba, desde Ucero, a ver la ermita.